CONVERSACIÓN (MESA REDONDA)  

DE GASPAR, COUSO, MACHO Y MARIO EN LA FELGUERA (26 –IV- 1.976)

 

(Es copia auditiva de una cinta casete grabada)

(Escrito para el porfolio de las fiestas de La Braña, Langreo, Julio de 2.014)

Autor de la transcripción: Alfredo Cueto Rodríguez.

 

Un cariñoso saludo para tod@s, mi sincero deseo que paséis unas felices fiestas y tengáis buen tiempo, que es muy importante…

Como podéis recordar, este año comienzo como terminaba el año pasado. Os decía: “os enviaré la copia de la conversación (o mesa redonda), que mantuvieron Gaspar, José Antonio Couso (párroco de La Felguera), J. A. Gutiérrez Macho (coadjutor de La Felguera), y Mario (difunto párroco de Tuilla), sobre  dicho Documento del porfolio del año pasado”, sacada de una cinta casette.

Mario: Y ahora, reunidos varios compañeros en la Felguera: el párroco de la Felguera, José Antonio Couso, el coadjutor de la misma, José Antonio Gutiérrez Macho, el cura regente de Tuilla Mario Garramiola Martínez (difunto), queremos hacer  unas aclaraciones en una conversación informal, para que nuestro compañero Gaspar nos informe de cuál es la situación vital y pastoral, precisamente de Nicaragua.

Yo lo primero que le preguntaría es que, teniendo en cuenta que el mapa nos queda muy lejos, nos dijera exactamente dónde está  y con quién limita, qué otros

Gaspar: Nicaragua es un país centroamericano. En Centroamérica están los países de Guatemala, Honduras, El Salvador, Nicaragua, Costa Rica y Panamá.

 Nicaragua se encuentra exactamente entre Honduras, El Salvador y Costa Rica. O sea, tiene frontera, por el Norte, con Honduras y El Salvador y, por el Sur, con Costa Rica, al Este  tiene el océano Atlántico y, al Oeste, el océano Pacífico, como frontera.

Couso: ¿De qué vive la gente en Nicaragua?

Gaspar: La gente en Nicaragua en un 82% es campesina, o sea, totalmente rural, es un país subdesarrollado; entonces, evidentemente, hay una mayoría aplastante de campesinos. No tiene apenas industria y los servicios son muy pocos. En cuanto a la vida de la gente, claro, la pregunta es muy amplia. La gente vive y come del arroz  y los frijoles. Es algo curioso que, incluso, la gente que tiene poder económico nunca les faltan el arroz y los frijoles en su mesa. El pobre solo tiene arroz y frijoles, o arroz o frijoles solos o nada. Pero el arroz y los frijoles son la base.

Mario: Como si fuera el plato nacional.

Gaspar: Es el plato nacional  que nunca falta y es una comida de todas las horas: por la mañana, al medio día y por la noche, arroz y frijoles.

Macho: ¿Se podrían establecer entre la población dos clases, o como queramos, al decir la gente, el pueblo, y otra parte que sería todo eso iba surgiendo ahí, que si la guardia, que si la parte administrativa, cuántos son  toda esa otra gente?    

GasparBueno, la gente para mí sería la gente más pobre y la mayoría, no; pues cuando hablo de la gente me refiero, sobre todo, a esos, al pueblo.

Mario: ¿Cuántos habitantes hay?

GasparHabitantes hay cerca de tres millones en el país.

Mario: Esa gente ¿cómo la divides?

Gaspar: Bueno, la dividiría en una inmensa mayoría, como digo, de gente campesina y una minoría mínima, de gente bien acomodada. Son los grandes finqueros con haciendas inmensas  (miles de manzanas)  y luego algún industrial.   

Mario: Miles de manzanas ¿qué son manzanas?

Gaspar: Una manzana equivale a una hectárea más o menos; entonces son miles, pero miles de hectáreas 18 o 20 mil…

Mario: Así, por ejemplo, ya no hablando de todo el país; tú estás trabajando en una zona, llevas unas parroquias ¿con cuántos pueblos, dices?

Gaspar: Tengo 28 comunidades.

Mario: Bien, 28 comunidades o 28 pueblos. En ese terreno ¿cuántas hectáreas o manzanas serían lo que te corresponde a ti?

Gaspar: Bueno, son como 640 kilómetros cuadrados.

Mario: Y entonces esa tierra ¿cómo está distribuida?

GasparBueno, por ahí tengo, por ejemplo, unos tres o cuatro  grandísimos finqueros. El general Somoza tiene unas 23 ó 24 mil manzanas. Cornelio Junque, presidente de la Cámara, que es quizás el número uno dentro del partido de Somoza, tiene allí, solo en aquella zona, unas 18 mil manzanas. También en la costa atlántica tiene muchas. Hay otro finquero llamado Pastora, (que tiene título real dado por el rey de España en aquella época) y le correspondía todo lo que divisara desde un monte alto. Entonces eso lo fue desmembrando y vendiendo poco a poco. Todavía le quedan unas 12 ó 15 mil manzanas.

Luego hay algunos propietarios menores, pero grandes finqueros, y el resto de la población, o sea, toda mi gente, son braceros, macheteros, trabajan a machete y tienen que alquilar la tierra para sembrarla, porque no tienen tierra propia, porque se la fueron comprando o arrebatando. Somoza, concretamente, arrebató toda esa tierra, echó la gente a golpes -cuando se hizo el padre del que gobierna ahora- con toda esa tierra. Vive mucha gente que tiene su título de propiedad, pero él lo sacó por la fuerza y se hizo con las tierras.

Macho: Yo quisiera preguntar ¿el régimen actual mantiene así esta situación de unos cuantos poderosos hacendados con lo suyo o, al contrario, estos poderosos ejercen, , diríamos, su dominio, como un pequeño poder, donde el régimen, por ejemplo, no necesitaría o no querría meterse?

Gaspar: Teniendo en cuenta que el régimen está compuesto por finqueros, son ellos los que defienden sus intereses. Muchos de ellos, por ejemplo, este Cornelio Junque, que os decía antes, la finca es  que tiene allí, en mi parroquia, es como un feudo. Ahí tiene maquinaria del gobierno para abrir sus carreteras dentro de la finca, que son mejores que los caminos públicos. No deja cazar ni pescar, lleva a la cárcel a la gente, como hacía un feudal cuando entraba un furtivo por allí a cazar, etc.Ejerce un poder de vida y  muerte sobre la gente que está allí.

Couso¿Es rico el país agrícolamente y tiene materias primas, minerales..?... Y en concreto ¿cuál es vuestra actividad?

GasparEl país es muy rico…

Tenemos varios cursos que damos allá. He echado a funcionar un centro este año pasado y  hasta ahora no lo había podido terminar. Allí damos cursos de formación humana y agricultura. Damos cursos de líderes de salud: son seis cursos de tres días cada uno; cada dos meses es un curso; traemos a los mismos cada vez. Cada año viene una promoción distinta: Entonces ahí se dan asuntos a primeros auxilio, conocimiento de enfermedades comunes, en fin, lo que ellos pueden curar con un conocimiento medio y siempre encomendándoles bien de que cuando hay una gravedad, que ellos ven de que no está dentro de lo que ellos pueden saber, rápidamente manden el enfermo al hospital porque ellos sino se mueren por allí…  

Mario: Pero, ¿qué es que no hay médico?

Gaspar: No hay médico allí, no.

Mario: ¿Hay farmacia?

Gaspar: No, no hay farmacia. Los médicos están todos centrados en las ciudades. O sea, no hay modo de encontrar un médico que quiera dedicarse al campo, porque no hay dinero. Entonces encomendándoles eso, que los manden rápidamente al hospital, ellos entonces también conciencian a la gente de que el médico en los hospitales está para algo, no. Claro que los hospitales no son capaces para tanta gente, pero…

Mario: Los hospitales ¿pertenecen a la seguridad social, son del Estado, cualquier campesino puede ir allá?

Gaspar: Si, puede ir allá, pero ahora están cobrando ya; desde este año pasado están cobrando también.

Mario: Ahí se denunciaba algo…

GasparSí, sí. Les cobraban  500 pesetas a dos que vinieran de la isla. Dentro del gran lago de Nicaragua, que tiene 8.500 kilómetros cuadrados hay una isla que son dos volcanes muy grandes. Entonces vinieron dos campesinos de allá y les cobraron 50 córdobas a cada uno (500 pesetas por curarles). Entonces yo me enteré, me avisó ahí una persona y entonces lo denuncié por la radio. ¡Qué sonada!. Al poco llegó el director del hospital diciendo que tenía razón el padre y que tal y cual, pero ya algo tarde… encorao… Abusan… abusan…

Couso: Bien, entonces líderes de salud o…

GasparDamos cursos de líderes de salud y entonces les enseñamos todo lo que podemos en esos seis cursos y, al final, pueden poner inyecciones y mil cosas de estas.

Luego damos cursos de parteras (comadronas). Las que dan a luz en el campo de cualquier modo, las vecinas le ayudan allí y entonces de cada pobladito podemos llevar una o dos que ya lo han hecho alguna vez o tienen ganas de aprender, porque si acaso pasa algo por allá; entonces les damos cursos y las llevamos al hospital y con el médico presencian algún parto y se les enseña, además de la teoría un poco de práctica para que ellas se pongan a hacerlo allí. Y, sobre todo, se les enseña higiene, porque la falta de higiene es brutal no, y, cuando hay partos y todo eso…

Luego damos cursos también de concientización. Les enseñamos el origen del poder, qué tipos de presión hay en el poder, el dominio sutil, el dominio violento, la economía…; enseñándoles que si se juntan entre ellos, pueden lograr grandes cosas. Por ejemplo, cuánto vale una botella de aceite comprada en el pueblo y cuánto vale comprada en la aldea; a lo mejor salen 10 pesetas de diferencia entre una y otra, que es lo que gana el intermediario. Entonces les impulsamos a que entre ellos se junten y salga uno cada semana y compre aceite para todos, por ejemplo. Entonces haciendo demostraciones con números se dan cuenta de que tienen poco dinero y ese poco dinero hay que enseñarles a aprovecharlo.

Mario: ¿Y si hicieran una asociación de consumidores o algo así?

GasparEntonces entre ellos compran los alimentos al por mayor y se encarga uno de ellos y ahorran un montón de dinero al mes. Y cosas de estas, pues.: es de concientización, no; cosas muy primitivas quizá, pero muy útiles.

CousoSi, pero por lo que veo yo, lo que no hacéis  es enseñarles a leer y escribir.

GasparBueno, hay allí un programa de alfabetización que tiene una radio, la radio católica, pero no llega allí la radio católica. Intentamos en la radio, hay una sola emisora en el departamento, en la provincia; es donde hablaba yo, donde me quitaron el programa. Entonces intentamos hablar con el director de la radio, para ver si nos cedía una hora o dos y poder realizar la alfabetización allí, pero nos cobraba tanto dinero, 40 mil pesetas al mes por el programa y, entonces no pudimos organizarlo.

Así es que estoy pensando, porque si hoy me encuentro ya con el problema que después de haber dado estos cursos, es que quedan más cursos todavía, me estoy dando cuenta ,que la gente que ya sabe leer, ha pasado por varios cursos de una cosa y otra y, entonces los demás no pueden llegar, porque no saben leer.

Macho: Aligeremos…

Gaspar: ¿Si damos cursos de alfabetización y todo esto? De alfabetización no hemos podido darlos. Estamos plateando ahora ¿cómo darlos? 

Luego damos cursos de agricultura: Les enseñamos a sembrar mejor, a aprovechar mejor la tierra. Esta tecnología que ellos pueden usar, que llamamos tecnología intermedia, o sea, hacer arados – tienen allí un arado para que ellos vean cómo se hace -  sembradoras de madera que ellos pueden hacer: Pueden llevar  dos o tres surcos cada vez, en lugar de ir ellos agachándose cada vez, puede ir un caballo tirando delante y con una sembradora muy sencilla pueden sembrar tres sucos a la vez. Es un método muy ingenioso, muy bonito, que ellos pueden adquirir. Así los libros también de la comercialización de los países extranjeros, que intentan vender tecnología que supera las posibilidades del país y de su economía.

Luego en plan religioso les estamos dando, bueno,  hemos tenido cursillos de cristiandad. Tenemos dos comunidades de base incipientes que llevamos ya un año reuniéndonos con ellos. Luego damos cursos de catequistas también a las muchachas y a las  señoras de los pueblos para que se encarguen del catecismo, y, sobre todo, damos cursos de delegados de la Palabra, que son como agentes de pastoral dentro de cada comunidad. Les damos tres cursos; hay tres niveles. En los cursos se les prepara para celebrar la palabra de Dios, rezar con la gente, se les enseñan asuntos de comunidad, de organización. Se les enseña Biblia e iglesia, en fin, la persona de Jesucristo. Todo esto se les enseña.

Luego se les prepara para que den cursos pre-bautismales, prematrimoniales; para que cuando llegue el sacerdote esté ya la gente preparada por ellos y reúnen las comunidades cada semana. Entonces ellos se ocupan de la comunidad en general y luego las muchachas o las señoras se ocupan de la parte de catequesis de los niños. Que es lo más específico, en fin, más bueno para la mujer, porque tiene más sensibilidad.

Luego damos cursos también a las mujeres de formación femenina. Tenemos 8 máquinas de coser que regaló cáritas y allí enseñas a coser, les dan algo de cocina también para que preparen  un poco mejor..

Macho: Voy a cortarte, sobre todo, porque nos queda muy poco tiempo y yo creo que si dedicamos estos últimos minutos a lo que estaba,  a lo que vino originado todo esto. Me refiero un poco a tu situación, que consideras delicada, yo creo que valdría la pena; tú sabrás lo que puedes decir o no decir o nosotros preguntarte.

GasparLa situación mía viene de muy atrás. O sea, ya hace años que nos tienen en la mira; ya me quisieron echar hace cuatro años. Entonces, cuando vinimos de vacaciones, hace cuatro años, nosotros no sabíamos nada, pero un diputado de allí del Departamento dijo que no entrábamos de vacaciones mi compañero y yo, y que no contaran con nosotros ya, porque este año no entrábamos. Un doctor, un médico que es cuñado de él, también lo dijo públicamente varias veces.

El caso es que nos protegió el jefe político, el gobernador civil que había entonces, que era un doctor que atendía nuestro dispensario. Iba allá cada semana a atenderlo y sabía que no éramos comunistas ni babosadas. Entonces nos echó un cable y nos salvamos.  Pero estuvo la Seguridad  investigando por allí y nos dejaron entrar.

Todo esto viene de muy largo. Sobre todo, después del terremoto tuvimos serios problemas. Yo descubrí que nos estaban robando tres cuartas partes de la provisión que iba para los damnificados y le mandé una carta a Somoza explicándole todo esto.

Couso: ¿Qué os estaban robando?

Gaspar: El comité que estaba encargado de repartir los alimentos  nos robaba. Tres cuartas partes de los alimentos que nos correspondían, se lo quedaban ellos. Entonces eso yo lo investigué a través de los auditores, estuve en el Ministerio de Interior, donde regía todo esto y me enteré de todo y mandé una carta a Somoza. Entonces les dieron una…, por lo visto les regañaron, no tanto por el robo, como cuanto porque se descubriera y que fuéramos los extranjeros los que lo denunciábamos. Eso les molesta mucho cuando un extranjero les descubre algún fallo. Desde entonces me consta que hablaron  dos veces en el Congreso contra mí y mis compañeros, que estábamos metidos en eso y que Somoza le presentó un jefe político y un papel denunciándonos a nosotros: o sea, que eso está a alto nivel el estado del problema. Después, claro, todo este trabajo con los campesinos les desespera. No hay nada, es decir, no tienen pie para quitar, ni para acusarme, pero les molesta: Es molesto que reclame por maestros, se crea mala situación, que denuncias prostíbulos, queda mal la Guardia Nacional.

MachoEsa entrevista que aparece ahí de que venían en plan de amigos ¿a qué se debe?, ¿con qué motivo fue? ¿ofreciéndote?

Gaspar: Eso fue con motivo del prostíbulo. Pero lo que más les molestó, quizá lo que más les puso en guardia  en ese momento es que me cayeran muchas cosas juntas en poco tiempo. Porque una cada seis meses, puedes sacar una de estas, te guardas y sacas, pero a mí me cayó todo junto y no puedes echar más. Entonces eso fue el problema grave.

Ahora conté con apoyo. Por una parte tengo una buena cobertura en el país, porque entre cinco formamos un equipo de pastoral rural  que organizamos todo esto de los delegados en todo el país. Hemos hecho ya tres asambleas nacionales de delegados de la Palabra y la última fue en mi parroquia ahora hace como dos meses y medio. Y entonces todos los líderes campesinos del país me conocen, pues tengo una buena cobertura allá, una vez allá.

Luego los curas y el obispo también hicieron una carta a favor hablando de que tenía peligro de muerte, etc…

Macho: Sin embargo, esto no quita que tú, por ejemplo, ahora, como apuntabas, que llegues allá, que por conveniencia te dejen entrar y una vez dentro te hagan la vida imposible.

Gaspar:  Me hagan la vida imposible, me crean un sistema,, me desbaraten los nervios…

Macho: ¿Qué posibilidades hay de esto?      

Gaspar: Pues hay muchas posibilidades, casi todas…  

Mario: ¿Tú tranquilamente puedes ir preso así sin más?

GasparPues no sé si así sin más, no sé. Lo que sí puedo desaparecer. Echarme preso es muy difícil, si no tienen pruebas concretas. Pero buscarlas y pueden buscar testigos falsos que digan que he…. No tienen ninguna prueba; si tuvieran pruebas, me hubieran echado del país ya. Pero lo malo es cuando no pueden echarte del país, es cuando hay más peligro, ¿entiendes?  Es decir, estás molestando profundamente, no tienen nada contra ti, ningún motivo legal para echarte del país, pero entonces te matan o te hacen la vida imposible para que te vayas, o te denigran, o  te calumnian, o…; es decir, te crean una guerra de nervios insoportable o te eliminan; si pueden echan la culpa a otros, pues, impunemente. Y sobre todo, esta cinta era con este motivo: de que si algo pasa que sepan cómo está la cosa y no sean ingenuos y pensar cuatro babosadas. A lo mejor van a decir ¡ay que tal!. Sepan lo que esto es y lo que hay. Y además de todo esto que digo aquí, cuento con el respaldo de mis compañeros, de los curas de la diócesis, del obispo. De los campesinos, de los cursillistas y de todo Cristo. Que luego al extranjero  no le digan babosadas.

Macho: Por eso digo yo que, entonces, aunque tampoco les vale mucho el sistema de buscar testigos falsos, porque ante la mayoría no sirven, pero te pueden ir haciendo la vida imposible, eso hasta…

MarioNo, no; pero es que incluso el coronel en la entrevista esa que leíste antes citó a un salvadoreño ¿era?...

Gaspar: El P. Rutilio Grande, que mataron hace poquito.

Mario: Ese era jesuita ¿no?

Gaspar: Jesuita salvadoreño.

Mario: O sea, nativo de allá.

Gaspar: Si.

Mario:   Y apareció muerto en una carretera, o…

Gaspar: Apareció baleao. Pero eran bolas de arma pesada, de ametralladora. El informe oficial fue que había sido con balas de escopeta. Pero no, las balas que tiene son de ametralladora. Entonces la iglesia ha abierto una investigación en El Salvador. Y, claro, el gobierno allí, pues, mandó coronas y todo, ¿no?  Sintió mucho el presidente, pues dio la condolencia al obispo y todo eso, pero ellos lo mataron.

Entonces el coronel me recuerda eso y me dice ¡hombre!, pues usted claro, si usted rechaza nuestra protección, pues entonces, ¡Ud. verá! sabe lo que es la mafia, le puede pasar lo mismo que al P. Rutilio Grande, ya sabe, y luego para nosotros sería horrible que nos culparan, porque sabe que le estamos buscando protección. Somos amigos y jamás voy a dictar una orden de esas, y si yo no doy la orden ¿quién se va atrever a tocarlo?

Macho: Oye, aunque solo sea muy rápido, muy rápido, pero sueltas ahí eso de la mafia, por qué vas diciendo, allí en realidad ¿hay algo de eso? …

Gaspar:   Bueno, la mafia  está de acuerdo con los militares ¿no?. Por ejemplo, la mafia es la que trata las blancas ¿no?, rapta las jóvenes y todo. Pero cuentan con la anuencia de los militares.

Macho: Pero es que visto desde tan lejos, parece ingenuo hablarte de los peligros de la mafia, si es de dominio público que la mafia apoya esto.

Gaspar: Sí,  pero legalmente   no está y, oficialmente tampoco. Ellos cobran. La mafia les paga su dinero, les da sus mordidas para que se les deje trabajar. Ellos tienen un ingreso enorme de dinero.

Macho: Ya, pero la gente ¿lo ve así separado?

Gaspar: La gente sabe que todo eso lo llevan los militares.

Macho: Por eso me parece ingenuo que lo maneje así.

Gaspar: Bueno, pero de cara al exterior eso les sirve enormemente para justificar la muerte. O sea, allí todo el mundo va saber que si me matan, o algo, van a ser ellos. Pero de cara al exterior y a justificar aquello,  lo que les interesa, sobre todo, es no perder la imagen en el exterior. De cara a una embajada o a un país, decirle esto pasó…

CousoLo que sí me interesa a mi es saber si vas a volver o no vas a volver.

Gaspar: Ah sí, cómo no. El 23 de Mayo me voy para allá posiblemente.

Macho: ¿Y si te dicen que no entras?

GasparSi me dicen que no entre, pues voy a ver lo que hago ¿no? No sé. No me lo dijeron todavía.

Couso: Pero bueno,  y la razón de entrar sea como sea ¿cuál es?

Gaspar: Bueno, verás. Yo tengo un puesto de responsabilidad en el Sur. Para este movimiento campesino de iglesia yo llevo la parte del Sur de Nicaragua ¿entiendes? Estos compañeros somos uno de cada lugar del país. Si yo dejo aquello va quedar abandonado el trabajo allí en cuanto al campesinado.

Por otra parte, somos muy pocos curas. No puedes dejarlos así por las buenas. Por otra parte no tienen por qué echarme. ¿Quiénes son ellos para decirle a la iglesia  Ud. se va y Ud. se queda? No tienen por qué ¿verdad? Y, por otra parte, el país está viviendo  un momento muy difícil y no puedes dejarlos allí en la estacada. Meterme en un lío, que estén ellos también en problemas y yo marcharme por las buenas… Tomarme las de  Villadiego y decir ahí os quedáis,  Es dar la bofetada y esconder la mano. No se puede…Estamos a todas allí con ellos pase lo que pase. Entonces en un momento de estos es cuando más tienes que estar presente, sino la gente se intimida. Y si estás dando la cara y el día que te persiguen un poco estás huyendo, pues, qué esperanza puede tener la pobre gente, que no tiene ninguna protección, como puede tener un cura, que además es extranjero, ¿qué pueden hacer ellos, si no les das una muestra de valor?...

Mario: No, no, incluso peor todavía, tu a lo mejor los has comprometido.

Gaspar: Algunos están comprometidos.

Mario: O sea, que ellos también dieron la cara en algún momento determinado.

GasparNo; comprometidos ante el gobierno no tienen ningún compromiso claro. O sea no tienen ninguna prueba de subversión ni de nada. Pero evidentemente están complicados conmigo. Y si yo tengo que marchar como un malhechor, evidentemente los que estaban conmigo, por lo menos, entran en sospecha y dicen este se marchó, por algo se marchó este señor. Es que era culpable ¿por qué huye? Pero no tengo por qué huir, porque no me siento culpable.

Mario: Bueno, que la cinta se termina, Gaspar.  Y creo que de todas formas es suficiente material y constancia del mismo queda. Habría cincuenta mil preguntas sobre el terremoto,  sobre la organización que citabas, sobre la mafia… Pero terminamos…